jueves, 22 de noviembre de 2012

K-POP Fenómeno Mundial


Cuando se menciona a Corea del Sur actualmente, es imposible pasar por alto uno de sus productos insignes, mismo que acompaña el resto de cosas que componen su aparato promocional, comúnmente denominado “ola Hallyu”. Dicho producto es el K-Pop.

El K-Pop, como su nombre bien indica, es primordialmente música pop al estilo coreano. Es una interesante fusión de rock, rap/hip hop, música electrónica y R&B en su mayor parte. Dicha fusión va cargada de letras que comúnmente hacen referencia al amor y pensamientos sencillos del ser humano, la mayor parte del tiempo. Es música que pasa de ideologías políticas o filantrópicas.

Desde inicios de la década de 1990, la gente conectada con el entretenimiento en el país asiático ha ido moldeando dicha ola, que no solamente abarca música, también incluye dramas televisivos –conocidos como doramas-, comida, literatura y moda, aunque son los sonidos modernos los que llevan el estandarte, porque son lo que primero llega al público.

Internet ha jugado un papel esencial en la expansión, tanto del K-Pop como del Hallyu en sí. Pululan las comunidades que se reúnen, virtual o físicamente, para comentar las últimas novedades de sus artistas favoritos, escuchar su música, y fomentarlos entre los que todavía no los conocen.

En Colombia las dos comunidades emblemáticas con Hallyu Colombia –con su grupo en Facebook http://www.facebook.com/groups/hallyucolombia/?fref=ts- y ColomboKorea - http://www.facebook.com/groups/hallyucolombia/?fref=ts-, quienes a menudo organizan eventos en donde se muestra el talento de sus integrantes, por lo general el atractivo está en los concursos de baile, diferentes grupos participan cada uno con una o varias canciones que no exceda el tiempo determinado por los organizadores.

La idea central es bailar las coreografías tal cual lo hacen sus idols, con toda la actitud, tanto que los espectadores conocedores del tema puedan revivir el vídeo y/o presentación en su cabeza y emocionarse.

El buen recibimiento por parte del resto del mundo hacía los productos coreanos ha logrado que se empiecen a hacer grandes conciertos de K-pop en países tan distantes como Francia, Reino Unido, Brasil, Colombia, Perú y Chile

“Es, pues, momento de darle una oportunidad a éste tipo de arte, sea pequeña o grande” Salin Fernando Escobedo Valencia, administrador ColomboKorea.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Más que máquinas de consumo somos una familia


“Yo soy una persona que es Otaku, por así decirlo, me gusta mucho el manga, el animé, los vídeo juegos, también practico cosplay de vez en cuando.

 Y la verdad es que no he visto que yo sea una amenaza para sociedad en ningún momento como lo dicen en ese programa de RCN, de hecho he visto que las agrupaciones cosplayer, u otaku o de gamers en realidad forjan un ambiente de camaradería, de apoyo de amistad que por general trata de exaltar lo mejor de cada personal a la hora de participar en ese tipo de evento.

Entonces supongo que los señores de RCN lo que deberían en realidad, sería tratar de mostrar ese tipo de cosas y no tener ese afán amarillista de mostrar a las personas como si fueran simplemente seres raros que no tienen más opción que ser encerrados o tratados psicológicamente como si fueran los locos, no tiene ningún sentido”. Leonardo Valero

La magia de las comunidades que se crean alrededor de diferentes tendencias es encontrar un grupo de personas que comparten los mismos gustos, que por ende lo entienden y entonces se convierten en una especie de familia, donde se apoyan.

Esta es una práctica común dentro de los k-popers, quiénes en nombre de sus idols aparte de crear eventos para el mercadeo de piezas coleccionables, lo hacen para beneficencia de personas con bajos recursos; además, de crear espacios donde los participantes pueden dar a conocer su arte, su talento y mejorar en pro de alcanzar el nivel de aquellos seres que tanto admiran… las agrupaciones.

 “No se mostró el lado bonito, como de estar en esas subculturas, digamos los grupos que se forman, las diferentes reuniones… Creo que faltó por las personas que investigaron mostrar más por ese lado, y ver que son un grupo de jóvenes que se reúnen para compartir una afición y no sólo un grupo de jóvenes idiotas que se reúnen a tomar trago o a simplemente divagar sobre cosas que no tienen sentido, o a hacer delincuencia o todo este cuento, no es simplemente gente que se reúne para compartir un gusto en común, entonces realmente fue decepcionante verlo por ese lado” asegura Elizabeth Stierand con gran desasosiego.

Dentro de estas comunidades está Hallyu Colombia y ColomboKorea, dos comunidades que ofrecen variedad en sub-grupos en su interior apoyando a las diferentes agrupaciones coreanas, caracterizadas por tener idols que cantan, bailan y además actúan.

Suelen realizar diferentes eventos, donde el punto central es que los grupos de baile muestren su talento, hay otros donde realizan proyecciones de los últimos conciertos de sus artistas y otros en los que simplemente re reúnen a compartir gustos y hablar sobre lo nuevo de sus grupos favoritos.

Qué mejor que compartir tiempo de calidad con seres que logran comprender nuestros gustos, es así como estas comunidades más que reunir personas, reúne seres que se entienden entre sí y después de transcurrido el tiempo pueden llamarse familia y tratarse como si se conocieran de toda la vida, el arte tiene la magia de abrir los corazones y enseñar lo más puro y bello que habita dentro de cada universo interior de las personas.

Dos mundos en un solo lugar


La globalización ha permitido eliminar límites, fronteras, distancias, volver al mundo en un solo lugar donde todos habitan, coexisten y se conocen sin importar su lugar de origen, su lengua, su cultura…

Actualmente la cultura asiática representa fuente de interés por su desarrollo cultural, artístico, interpersonal, en fin, por un sin número de prácticas que cautivan, creando tendencias que más que una moda es una forma sana de vida.

Entre las tendencias podemos encontrar a los otakus, cosplayers, lolitas, tomboys y k-popers, tendencias que RCN televisión trató de dar a conocer pero que, según testimonios de televidentes conocedores del tema, tergiversó y desfiguró por completo su esencia.

Entre los más conocidos y tergiversados están los otakus y cosplayers. La palabra Otaku en Japón hace referencia a una persona aficionada a cualquier tema, fuera de allí se usa para referirse a la afición por la cultura popular japonesa como lo es el animé y el manga.

“Yo soy otaku y yo no soy así, me gustan los géneros japoneses, la música, los dramas, los doramas, el cine asiático, me encanta, no sé por qué, pero me encanta y ahí mostraron que los otakus eran gente reprimida que no estaba satisfechos consigo mismos, que no se sentía bien y que por eso se sentía mejor como un personaje”. Afirma  Luis Fernando Yati desconcertado por el manejo informativo del canal.

Cosplay viene de “costum play”, juego de disfraces, término usado comúnmente como la representación de personajes de ficción de la cultura oriental: animé, manga, películas y vídeo juegos, incluyendo también personajes de la cultura occidental, con mayor incidencia en íconos como lo son los súper héroes. La idea central del cosplay es lograr una representación impecable del personaje partiendo desde su vestimenta, su personalidad, actitud, para luego lograr representar una escena representativa que todos los que conocen logren recordar y vivir como si fuera el animé, manga, vídeo juego, película… suceso ficticio.

 “Los cosplayer no son gente loca, son gente que aman o que les gusta, es divertido interpretar un personaje, pero en la entrevista que dieron ahí mostraron y compararon a los cosplayer con  el caso del sujeto que mató gente en la película de Batman, ellos no son gente loca que van a ir a matar gente porque se creyeron el personaje, ellos no son así, los cosplayer son gente que se divierte haciendo lo que les gusta” Luis Fernando Yati.

“Considero que el programa en el que se presentaron tipo de tendencias asiáticas es una falta de respeto con las personas que estaban, entre comillas, analizando. Una persona por el simple hecho de pensar diferente o querer actuar diferente del resto de la comunidad en general no tiene porqué ser denominada extraña, rara o incluso peligrosa”. Leonardo Valero

Según los testimonios, a RCN le faltó informarse con precisión el tema, lo que causó gran conmoción entre los grupos de estas tendencias, quizá si tuviera idea de lo que están hablando herirían menos susceptibilidades de sus televidentes.

lunes, 5 de noviembre de 2012

NO hablaron con ellos


El pasado 15 de Octubre, RCN televisión transmitió un episodio de Habla con Ellos donde el tema central era la apropiación de las culturas asiáticas en Bogotá, Colombia.

Se supone que el fin mediático del programa es mostrar todo aquello que atemoriza a los padres de la juventud de hoy en día, quitarle lo “satánico” de encima, logrando un acuerdo donde realmente las “víctimas” –jóvenes- puedan hablar y expresar lo que son, el porqué de lo que hacen, en pocas palabras, de explicarse ante la sociedad que no logra comprenderlos.

“Creo que las diferentes formas en las que mostraron las culturas fue por el lado superficial, no mostraron más hacía el lado de lo que implica ser o digamos las creencias que tienen estas personas, los gustos de estos jóvenes, decir que son locos disfrazados o que son adictos a comprar o que simplemente quieren parecer cosas que no son, lo hicieron para hacer quedar a esta comunidad como personas que no tienen identidad propia, por decirlo de una forma clara, para mí fue muy decepcionante ver lo que mostraron” Elizabeht Stierand K-poper.

Sí, en televisión se manipula la información por aquello del tiempo pero ¿a costa de qué?, una cosa es “comprimirla” para abordar cada tema y otra tergiversarla y acomodarla al beneficio de la empresa sin importar la reputación, no sólo de quién accedió a responder preguntas sino del grupo de personas al que están representando.

Por otra parte, se supone que el periodismo se basa en la investigación para dar información coherente, verás y confiable, pero muchos televidentes conocedores del tema, incluyendo quienes participaron, muestran insatisfacción frente a lo mostrado, comenzando por el mal enfoque de las entrevistas para terminar con el mal uso del material de apoyo.

“Varios de mis amigos tuvieron la oportunidad de ver el programa, lo hicieron más que todo para entender lo que me gusta y todo ese cuento.

Me dijeron: no pues si nos vamos por ese documental nos quedaría decir que tú eres una loca, y lo que tú sigues es una cultura vacía que no tiene fundamento; entonces creo no es que la cultura sea vacía, no es que nosotros seamos vacíos sino que LA PERIODISTA  NO HIZO NADA, ni siquiera se tomó el tiempo de leer de dónde viene esto, cuál es la tradición, cuál es la cultura, conocer más a fondo esto, además hubo partes donde hablaban de Corea del Sur y mostraban imágenes de Tokio entonces como que por lo menos en eso infórmese y no muestre algo tan… es que ni siquiera hay una palabra educada para eso”. Elizabeth Stierand.

Quizá, para muchos televidentes fue un programa más de los que ya están acostumbrados a ver, sin relevancia ni trascendencia, pero para otros tantos, de los que estaban hablando se sintieron profundamente ofendidos y no se explican cómo un canal de tanta relevancia, nombre, tiempo, dinero y personal no haya invertido más en información, y por inversión no se refieren a dinero, se refieren a dedicación, cómo es posible que no tomen más imágenes de apoyo y fueran redundantes con las mismas, cómo es posible que no sepan de qué están hablando, es como ir a hacerle una entrevista al Presidente y no saber qué está haciendo o qué planea, cómo es posible que hablen de Corea del sur y pasen imágenes de Tokio, que hablen de K-pop y pongan música de fondo incoherente…

“Viendo el programa vi algunos amigos míos  y vi que no trataron de investigar bien las cosas porque mostraron lo primero que vieron, o sea, entrevistaron una persona y con eso se quedaron y con la imagen de esa persona juzgaron a las demás, porque los otakus no todos son así, hay casos especiales pero ya son casos especiales, yo soy otaku y yo no soy así” Luis Fernando Yati

¿Cuál es el fin entonces del programa? ¿Darles voz a quienes están bajo el oprobio de la sociedad o darle más peso a la misma para destruir la diferencia?